Francisco  Cirigo

Francisco Cirigo

364 Posts

En su novela Rayuela, Julio Cortázar realiza varios análisis sobre la soledad, exponiéndola como una condición perpetua, absolutamente fatal. Dice que incluso rodeándonos de multitudes estamos “solos entre los demás”, como los árboles, cuyos troncos crecen paralelos a los de otros árboles. Lo único que tienen para tocarse son las ramas, prueba inequívoca de la superficialidad de sus relaciones. Las personas somos como árboles y nuestras relaciones son ramas, a veces frondosas y frescas, a veces secas y escalofriantes, pero siempre superficiales. Nuestros troncos son islas sin náufragos posibles.

Sigueme en:
Mobbing: el compañero indeseable
RAÍCES DE MANGLAR

Mobbing: el compañero indeseable

Marisol Hernández no es su nombre. El verdadero lo omite pues sin pensarlo aún profesa lealtad a la gente que le puso el pie. Una...

La Cata (I)
RAÍCES DE MANGLAR

La Cata (I)

“¡Chingaos chamacos!”, reclamó la anciana. Los niños, sorprendidos, la miraron con espanto. “Ahí viene la Cata”, dijo uno...

Más de medio siglo de periplo y corazones solitarios.
RAÍCES DE MANGLAR

Más de medio siglo de periplo y corazones solitarios.

It was fifty-two years ago today Una carpa azul funge como único techo para el local de Ramón Castillo, vendedor de revistas,...

Costilla
RAÍCES DE MANGLAR

Costilla

Debió quedarse. Quizá yo la hubiera amado. Debió sentir la fuerza en mi mirada, mis ganas enmohecidas, el duende posado en su...

Prueba de paternidad legal: de la certeza científica al periplo institucional
RAÍCES DE MANGLAR

Prueba de paternidad legal: de la certeza científica al periplo institucional

“¿Antonio Escalante?”, le pregunta un hombre de mediana edad, trajeado, con un sobre tamaño oficio bajo el brazo. “Sí. Soy...

En nombre del bienestar
RAÍCES DE MANGLAR

En nombre del bienestar

Desde las épocas de Thomas Hobbes y su célebre Leviatán se ha especulado sobre cuál es la...

Cosquilleo en el pecho
RAÍCES DE MANGLAR

Cosquilleo en el pecho

Hay un punto donde todo embona, donde las palabras, así sea por su ritmo o por su sonido, parecen la llave de un trabajo bien escrito....

Deseo: los ojos del amor
RAÍCES DE MANGLAR

Deseo: los ojos del amor

I. Deseo. He estado deseándote. He fingido tranquilidad y desdén, pero tu imperturbable sentido de la continuidad destroza mi oculta...

Trastes sucios
RAÍCES DE MANGLAR

Trastes sucios

Laura. La música estridente y las luces estroboscópicas aceleran el efecto del alcohol. Camina por un corredor lleno de gente que...

Zimmerman I
RAÍCES DE MANGLAR

Zimmerman I

El maestro, en su temprana juventud, escucha en la radio noticias sobre la guerra, sentado en una mecedora. Se pregunta qué tanto bien...