PARRESHÍA

Defensores de la niñez

Defensores de la niñez

Foto Copyright: X

¿Y los menores asesinados con el descarrilamiento del Transoceánico?

En nado sincronizado, como suele La Chaira decir, Noroña, El Cero Votos y demás esbirros de Jesús Ramírez, les dio por censurar el trabajo periodístico de quien intentó entrevistar a Amilcar Olán, alegando en favor del hijo menor que lo acompañaba, como si el informador hubiese sacado una pistola o golpeado al fugado en el extranjero. Lo más que se le preguntó es tenía unos minutos, el niño volteó y preguntó al padre qué pasaba, lo cual seguramente respondió a la curiosidad, no al temor.

Ahora, si el niño llegó a sentir temor, no ha de haber sido provocado por la petición de una entrevista, sino por el propio azoro que percibió en su padre.

Lo curioso de estos defensores de la niñez es que cuando murieron menores en el descarrilamiento del Transoceánico callaron como momias por los allí asesinados.

Y antes de que El Cero Votos nos saqué el dictamen de la FGR sobre el caso le preguntó: si la causa fue exceso de velocidad, ¿por qué sigue cerrado el tramo y hay obras con un nuevo trazo?

Pronto enviarán al Congreso una iniciativa que castigue con prisión el querer entrevistar en la vía pública, o preguntar sin autorización previa y expresa del aún no entrevistado.

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Luis Farias Mackey

Luis Farias Mackey

Ser o no ser, preguntó Hamlet. ¿Soy éste que soy?, preguntó Quetzalcóatl. ¿Vivo yo todavía?, preguntó Zaratustra. La primera es una opción binaria: sé es o no sé es. La segunda es la trama de la vida misma: ser lo que sé es. La tercera es descubrir si, siendo, efectivamente aún sé es. Vivir es un descubrimiento de lo que sé es a cada instante. Porque vivir es hurgar en el cielo y en las entrañas, en los otros -de afuera y de adentro-, del pasado y del presente, de la realidad y la fantasía, de la luz y de las sombras. Es escuchar el silencio en el ruido. Es darse y perderse para renacer y encontrarse. Sólo somos un bosquejo. Nada más paradójico: el día que podemos decir qué somos en definitiva, es que ya no somos. Nuestra vida es una obra terminada, cuando cesa. Así que soy un siendo y un haciéndome. Una búsqueda. Una pregunta al viento. Un tránsito, un puente, un ocaso que no cesa nunca de preguntarse si todavía es.

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