PARRESHÍA

Educando inconstitucionalidad

Educando inconstitucionalidad

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Educadores reprobados.

Entiendo el fenómeno y riesgo que representan los celulares en la educación hoy a nivel global, lo que me preocupa es la fórmula que encontró Morena para resolverlo: dictar un acuerdo para privar de derechos a los mexicanos.

No creo que 33 secretarios de educación -el federal y 32 locales- tengan atribuciones para dictar dicho acuerdo ni que éste tenga validez alguna.

Con independencia del problema, prohibir el uso de un dispositivo personal por un acuerdo “educativo”, es aquí y en el universo toda una arbitrariedad.

En todo caso, de ser esa la solución, tendría que ser un acto legislativo debidamente discutido y analizado, pero si en educación, que es su materia, los 33 secretarios están reprobados por la prueba PISA, qué calificación podríamos esperar de un acuerdo inconstitucional y violatorio de derechos y libertades.

Y para evitar discusiones estériles, habida cuenta de la ignorancia de nuestros burócratas de la educación: los derechos pueden ser regulados, no son absolutos, pero deben serlo bajo una regla y ésta se llama Constitución.

A ver si tras de esto los secretarios de educación no dictan otro acuerdo prohibiéndola.

PS. La lección es clara, para ellos la Constitución es un papel de baño.


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Comentarios



Luis Farias Mackey

Luis Farias Mackey

Ser o no ser, preguntó Hamlet. ¿Soy éste que soy?, preguntó Quetzalcóatl. ¿Vivo yo todavía?, preguntó Zaratustra. La primera es una opción binaria: sé es o no sé es. La segunda es la trama de la vida misma: ser lo que sé es. La tercera es descubrir si, siendo, efectivamente aún sé es. Vivir es un descubrimiento de lo que sé es a cada instante. Porque vivir es hurgar en el cielo y en las entrañas, en los otros -de afuera y de adentro-, del pasado y del presente, de la realidad y la fantasía, de la luz y de las sombras. Es escuchar el silencio en el ruido. Es darse y perderse para renacer y encontrarse. Sólo somos un bosquejo. Nada más paradójico: el día que podemos decir qué somos en definitiva, es que ya no somos. Nuestra vida es una obra terminada, cuando cesa. Así que soy un siendo y un haciéndome. Una búsqueda. Una pregunta al viento. Un tránsito, un puente, un ocaso que no cesa nunca de preguntarse si todavía es.

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