PROHIBIDO PROHIBIR

Especulación

Especulación

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Influencia, poder, resultados.

Dadas las características que prevalecen en los gobiernos del mundo, sus expresiones, comportamiento y relación con los gobernados, en la academia se ha considerado necesario repensar el estudio y análisis de momentos históricos nodales de esta relación, de su influencia, poder y resultados.

He escogido para comentar aquí algunos ejemplos icónicos de diferentes épocas con el denominador común del cambio y especulación social, se trata de la Inquisición, la Segunda Guerra Mundial y de situaciones paradigmáticas en tiempos recientes.

Personales limitaciones y espacio me obligan a resumir y apenas abrir esta fascinante Caja de Pandora. Agradezco al paciente lector su comprensión y estoy a sus órdenes para comentar cualquier ampliación bibliográfica al respecto.

Especular en el método científico es pensar y repensar en términos teóricos para definir y analizar. Especular es también hacer suposiciones sobre algo que no se conoce con certeza.

La Inquisición medieval se formó en el siglo XII en Languedec, hoy Francia, para combatir a quien especulaba sobre la religión católica y los desiderata papales. Torquemada fue el primer gran inquisidor español en el siglo XV, su labor significó la expulsión de la península ibérica de miles de judíos y musulmanes, con base en la especulación, la delación vía denuncias anónimas, así como la ejecución directa de miles acusados de herejía, homosexualidad y otros cargos antisociales, siempre bajo el pretexto ampliado de consolidar la fé católica y la forma de vida que en su momento dictaban las autoridades eclesiásticas y el gobierno en el poder, frente a la reforma protestante y la llamada Contrareforma. El Santo Oficio en la Nueva España se encargó de destruir cualquier signo contra la religión católica, aún sin pruebas suficientemente comprobables, quemó vivo a Carlos, nieto de Netzahualcoyotl y señor principal de Texcoco, entre otro muchos castigados, adoptó sistemáticamente la tortura y la confiscación de bienes, la denuncia de padres contra hijos y viceversa y las especulaciones en juicios ex ante y sumarios.

En septiembre de 1939 la Alemania nazi invadió Polonia, especulándose sobre la necesaria e inevitable continuación de la Gran Guerra y el alto costo relativo de los Tratados de Versalles, que impusieron condiciones agobiantes a los derrotados y generaron una gran depresión económica. Además, el pangermanismo y mejores condiciones de vida en selectos grupos judíos hicieron que se señalara a ellos y a comunistas, homosexuales, libres pensadores, extranjeros y demás fuerzas opositoras como los especuladores, acaparadores por definición y causantes principales del hambre del pueblo alemán. Junto con Japón y la Italia fascista de Moussolini formaron el Eje y las operaciones limpieza étnica y puñalada en la espalda para especular y culpar a socialistas, comunistas y judíos de la debacle y el desempleo. Gracias a los Aliados, la resistencia francesa, “la sangre, sudor y lágrimas” de los ingleses, galeses, escoceses e irlandeses, además de las bombas atómicas de los EUA, el impulso de sus ejércitos y los millones de muertos de la Unión Soviética, se frenó la posible victoria nazifascista, que especulativamente hubiera sido un mundo distinto, tal vez más diferenciado e injusto; sin embargo, el triunfo aliado significó la consolidación del deleznable franquismo en España y a la muerte del dictador, un ridículo reinado y un fantástico y ambicioso destape socio político. Significó también un nuevo reparto del mundo entre las potencias, la guerra fría y el tiempo de los espías, la erección del muro de Berlín y el surgimiento de los EUA como indiscutible líder global en lo económico y militar.

Hoy existe la posibilidad de admirar aún algunas películas, algunas verdaderas obras maestras, que retratan el conflicto y sus contradicciones, y donde se especula con los sentimientos en situaciones límite. He aquí algunos títulos imperdibles: Roma ciudad abierta, Ladrones de bicicletas, Arroz amargo, Los malditos, 1900, El jardín de los Finzi Contini, La vida es bella, Los cañones de Navarone, Casablanca, Érase una vez en América, por ejemplo.

En tiempos recientes se ha especulando con respecto al magnicidio de los hermanos Kennedy en los EUA, sin haberse podido dilucidar bien a bien toda la verdad. También sobre la pedofilia y pederastia en iglesias, escuelas, sectores artísticos y otros grupos vulnerables; estas construcciones especulativas de miles de casos son apenas la punta del iceberg. Así como las intenciones y minirealizaciones de la administración Trump… su relación con los rusos… y Melania.

En nuestro país, que por definición es un país violento, en general ineducado y donde la verdad se manipula sistemáticamente en los medios de comunicación tradicionales, la especulación ha llegado a ser de refinada y permanente sofisticación social. Se ha especulado sin haberse conocido toda la verdad, sobre la muerte de Colosio en Tijuana, sobre la desaparición y muerte probable de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, de 3 estudiantes más en Guadalajara, de campesinos en Tlatlaya, Aguas Blancas y demás casos de asesinatos masivos, del homicidio de Manuel Buendía, Regina Martínez, Miroslava Breach, Javier Valdez y otros muchos periodistas, del asesinato de Enrique Salinas, del caso de su hermano 10%, de los latrocinios de los últimos gobiernos pripanistas, de la Casa Blanca y la de Malinalco, del nuevo TLC de nombre impronunciable, del robo de huachicoleros a Pemex y últimamente del lamentable caso del helicóptero caído donde perdieron la vida la gobernadora de Puebla, su esposo y senador Moreno Valle, dos pilotos y otro ayudante. Por cierto, durante las exequias la secretaria de Gobernación aguantó insultos y gritos especulativos de baja estofa, con la firma tradicional del Yunque.

En resumen: la especulación se da por ignorancia, falta de información y/o mala fe. Cuando la duda se alimenta de carroña han ocurrido los peores momentos de la Historia.



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Arturo Martinez Caceres

Arturo Martinez Caceres

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