Las mañaneras de Claudia
Con altibajos y ausencias notables imprescindibles cuando se habla de seguridad, de procesos legales, de presos y resultados contra la mafia y el fiscal tortuga no está.
La mañanera ocurre como el orden femenino en casa, sin sobresalto alguno. La respuesta obvia a preguntas “inapropiadas” se investigará o corresponde a la Fiscalía, o al Gobernador o ya será cuando Rosa Icela informe.
Incluso cuando ha podido ahondar en la crítica a alguna declaración inoportuna, por decir lo menos, como la del senador Fernández Noroña a la presidenta municipal de Uruapan, viuda de Carlos Manzo y de nombre origen de la cultura occidental, la presidenta se cubre en su manto de imparcialidad y lo deja pasar como una simple infortunada momentánea expresión.
Así el asunto de los que cierran carreteras y se manifiestan en contra de los precios del maíz y del proyecto de ley de agua y demás: ¿por qué se manifiestan si hay diálogo?
Parécele olvidar que se trata de resolver las contradicciones y no sólo gastar tiempo, que se agradece, en establecer mesas de diálogos, que parecen de sordos. Unos piden y cierran carreteras y el gobierno morenista dice que están establecidos los mecanismos de diálogo, pero que no puede satisfacer las demandas de los transportistas, agricultores, campesinos, maestros, procesados… Además de que cerrar carreteras y afectar la vida diaria de millones va contra la ley (sic).
La seguridad en el país y en carreteras en particular es un tema abierto en la agenda nacional, aún no resuelto por más mesas de diálogo se establezcan. Se trata de que, según dicen los afectados y lo han probado las propias autoridades encargadas de combatir la delincuencia carretera, es decir, la guardia nacional, se ha constituido en innúmeras ocasiones en el cómplice y brazo ejecutor de los asaltos y robos en el territorio nacional.
Otro delicado tema que ha llevado amplio espacio mañanero es la campaña contra el abuso y discriminación contra las mujeres. Cabe decir que en un país profundamente machista como el nuestro, el tema está más que justificado, sólo que su exposición carece en muchas ocasiones de seriedad y se presenta cubierto de melocotón y azúcar refinada, lo que lo hace empalagoso, repetitivo y sin capacidad para llegar al origen del drama. La autoridad responsable debe de perseguir y apresar a los delincuentes abusadores y exhibirlos públicamente en la cárcel. Su conducta no cambiará socialmente comportamientos arraigados solo porque salgan a la calle las y los tradicionales manifestantes vestidos de rosa pálido o sean recibidos en comisiones del Legislativo o en Gobernación.
La misma observación pudiera hacerse a la política exterior ante las leperadas y amenazas trumpistas un día sí y otro también. La cabeza fría e inacción del responsable sectorial sólo magnifica el nudo gordiano y lleva a que se acreciente la incertidumbre social, sobre todo en la frontera norte, se pospongan inversiones nuevas, decrezca la economía. Y en las mañaneras se toque sutilmente, femeninamente el tema como si no ocurriera nada. Es como el cuento ese de los sesenta “ahí viene la bola “ahí viene” y nadie hacía caso hasta que llegó el 68.
Las mañaneras han dejado de ser un espacio informativo de comunicación sobre asuntos vitales para la comunidad nacional y se han convertido en tertulias de corte y confección para cubrir o descubrir la epidermis del cuerpo sin llegar a los otros órganos enfermos. No se dicen compromisos serios para transformar y avanzar en la solución de los graves problemas de la Nación. Es un chacoteo diario que ejerce la máxima autoridad nacional y preferentemente sus adjuntas y los periodistas y seudo periodistas bienvenidos que se prestan a contribuir a la escena del rey (la reina) desnudo(a), y que nadie se atreve a descubrir la farsa. Sigamos así, parecen decirse al oído ambas partes, estamos ganado tiempo para enfrentar la Verdadera crisis. Ya se verá.
Por ejemplo: si bien se ha reducido la pobreza, está lejos el crecimiento, el progreso, el desarrollo. Si bien hay medicamentos, faltan muchos sobre todo los oncológicos, si bien se ha avanzado en la educación, falta avanzar en su calidad y vinculación frente al aparato productivo, necesidades tecnológicas y creación de empleos.
Los marinos son orgullo del país y, sin embargo, algunos han aprovechado para negociar en las aduanas y hacer trinquetes de huachicol. Algunos son conocidos ya como los reyes de las transas marítimas.
En Tabasco hay certeza de relaciones escabrosas entre gente ligada al gobierno anterior y al presente. En Veracruz también el huachicol se extiende. En Sinaloa sigue la mata dando y Culiacán es un hervidero de rufianes y droga. En Baja California la gobernadora, su exmarido y sus negocios parecen ser lo mismo. Michoacán, ni se diga en todos lados. En Guerrero y Morelos los gobiernos son dos vergüenzas. Como en San Luis Potosí, Tamaulipas, Estado se México y Oaxaca. Y también en el resto del país con sumas y restas ocasionales.
La Ciudad de México, la Capital de la República es un ejemplo claro de mal gobierno y pachanga. Las autoridades organizan bailongos y tocadas y no son capaces de tapar los hoyos, arreglar las banquetas, consolidar la seguridad en amplias zonas hoy intransitables, mejorar el servicio público de transporte (ya quisiera yo ver a Clarita subirse a un micro o al Metrobús en horas pico y no ser víctima de apachurramientos y mentadas), mejorar el tráfico (ya es oficialmente la ciudad con el peor tráfico en el mundo). Garantizar la recogida de basura, evitar inundaciones y cortes de luz, deslaves y asaltos en todas partes.
Falta una política económica de fomento a las exportaciones, de diversificación mundial y promotora de respuestas rápidas y eficaces a las puntadas arancelarias de Trump, a las políticas migratorias de expulsión a indocumentados o a los recurrentes cierres de frontera. En fin, para enfrentar con ventaja los dislates y exabruptos del vecino rey de pies de barro.
Para ello es mejor fomentar, en lo posible, la unidad nacional y evitar tensiones y berrinches que generan odios y diferencias. En tiempos de defensa de nuestros mejores valores hay que aprender a ceder lo menos por lo más.
Se me dirá con simpleza que estamos mejorando y que Roma no se construyó en un día. Pero ¡coño! eso dijeron los anteriores y los nuevos están ahí precisamente para no repetir las excusas y Resolver los problemas
Si no pueden, diría el clásico: ¡Renuncien! Que vengan otros que al fin hay mucho de donde escoger.
Ojalá las mañaneras regresen a ser foros que presentan avances en la resolución de los graves problemas nacionales y regionales y no sólo esotéricas versiones de mejoras maquilladas y pases laterales de responsabilidades para los demás, los otros ausentes.
Estandartes de componendas y políticas truncas. Casi todo por investigarse.
#LFMOpinion
#ProhibidoProhibir
#Mananera
#Renuncia
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