Fatal esperar
A veces la vida nos cambia la esperanza por fatalidad, una especie de espera, pero sin entusiasmo ni resignación; la fe le acompaña, pero no redime el dolor.
Este fatal esperar nos recuerda que no hay dolor sin duelo, por más que le queramos escapar. Vivir es solo un largo morir, un camino al fin, una senda angosta y solitaria. La muerte es la más ermitaña de nuestras obras. Sí, la muerte es nuestro postrer creación, porque, aunque se padezca, nada nos puede ser más propio y somos nosotros mismos su fruto.
El duelo es ese pan amargo que compartimos en una última cena en la que nos acompañamos de cara al que, motivo de su cruz, camina ya sin compañía humana que tome su mano.
#LFMOpinion
#Parreshia
#Vida
#Muerte
#Senda
#Fatalidad
#Esperanza
Comentarios