RAÍCES DE MANGLAR

Varia invención: la génesis del genio y la bestialidad

Varia invención: la génesis del genio y la bestialidad

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Revisitación del primer libro de cuentos de Juan José Arreola

Si los libros tienen un rostro, la lectura de Varia Invención de Juan José Arreola (Tezontle, 1949) es una gama de facetas que, inmersos como estamos en nuestra cotidianidad, difícilmente nos atrevemos a reconocer. En cada cuento se nos arroja de cabeza hacia el vacío hostil de las condiciones sociales y del egoísmo humano, pero también a la ternura sempiterna de las almas que viven en soledad y que en medio de la maledicencia y la calumnia sobresalen como ejemplos de honestidad y congruencia.

La estructura se divide en dos partes claramente diferenciadas: la primera consta de un cuarteto de cuentos que convergen en una mitad homónima al título del libro y que es donde el estilo del escritor se desenvuelve y encanta. La segunda corresponde a un guion teatral con tintes surrealistas que no tiene desperdicio. El contexto de sus historias es tan variopinto como se podría esperar de una obra con semejante nombre.

Dado que su creatividad trasciende toda tipificación es imposible encasillar la literatura de Arreola en la estrechez de los conceptos, de las tipificaciones. Si como lectores estamos acostumbrados a llegar de un punto a otro de la literatura esperando premeditaciones y certezas, en el caso de Varia Invención dichas medidas perderán todo sustento, pues estamos ante una obra que haciéndole honor a su título inventa y reinventa nociones; que juega con la psique del receptor y que en este juego convierte al lector en protagonista.

Si se me permitiese advertir al futuro lector de esta obra sobre lo que se encontrará, le diría que ninguna precaución debería ser tomada al acercarse a Varia Invención, pues lo que halle difícilmente se parecerá a obras previas a su publicación, ya sea por él o por cualquier otro literato. Sus cuentos tienen poca o nula relación entre ellos más allá de su calidad irrefutable y la narración se caracteriza por su versatilidad, pues lo mismo se habla de un hombre con prestigio que tiene conflictos relacionados con la doble moral (“Hizo el bien mientras vivió”); de la crudeza rutinaria en la vida de los campesinos mexicanos (“El cuervero”) o de la espectacularidad y desencanto que provoca la visión del ‘amor verdadero’ (“La vida privada”). El sello puesto en cada parte de Varia Invención cobra vida propia y puede ser abordado como al lector mejor le parezca.

Mención aparte merece “La hora de todos”, cuya trama rompe radicalmente con lo hasta ahora revisado. Desde su escenario (el Empire State en Nueva York) hasta sus filosos diálogos, este guion teatral pone en evidencia los rincones más oscuros de aquellos seres comandados por su egoísmo y las consecuencias siempre funestas de sus caprichos.

Juan José Arreola legó al mundo descripciones intimistas de la existencia humana, pero también de la violencia intrínseca, casi animal que yace en los rincones del corazón de las personas, todo en forma de obras literarias. La complejidad y sencillez del lenguaje son herramientas de su prosa a veces atrevida, a veces cruda y otras tantas, solemnemente bella. Si usted, querido lector, encuentra por casualidad o por ímpetu propio un ejemplar de Varia Invención, no lo dude y léalo. Hallará a un escritor que conoce a plenitud el alma y sus necesidades.

Arreola, Juan José. (2016). Varia Invención. México: Editorial Booket.

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Francisco  Cirigo

Francisco Cirigo

En su novela Rayuela, Julio Cortázar realiza varios análisis sobre la soledad, exponiéndola como una condición perpetua, absolutamente fatal. Dice que incluso rodeándonos de multitudes estamos “solos entre los demás”, como los árboles, cuyos troncos crecen paralelos a los de otros árboles. Lo único que tienen para tocarse son las ramas, prueba inequívoca de la superficialidad de sus relaciones. Las personas somos como árboles y nuestras relaciones son ramas, a veces frondosas y frescas, a veces secas y escalofriantes, pero siempre superficiales. Nuestros troncos son islas sin náufragos posibles.

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