LO DE HOY

Cruz Roja, tramoya para Sheinbaum

Cruz Roja, tramoya para Sheinbaum

Foto Copyright: lfmopinion.com

Un hoyo negro llamado mañanera.

Antes de las mañaneras, México solía tener entidad propia y, dentro de él, individuos e instituciones intermedias tenían vida exclusiva y espacios múltiples y diversos.

En aquellos tiempos, la Cruz Roja Mexicana hacia un gran evento para lanzar año con año su gran colecta anual. La ceremonia la organizaba la propia Cruz Roja, la centralidad del mensaje era la colecta pública, presidía el suceso su presidente y el ambiente y circunstancia eran los propios de la benemérita institución.

Hasta ella, a veces, acudía el presidente de la República como invitado de honor. En otras ocasiones, como una actividad más de la colecta, iba a Palacio Nacional o a “Los Pinos” algún voluntario, o el presidente mismo de la Cruz Roja, a “botear” el donativo del titular del poder Ejecutivo federal, que así ayudaba a promover la colecta en el papel actor secundario de una trama cuya centralidad era la recaudación y el servicio de la institución.

Lo mismo pasaba con otras organizaciones, CIRT, CCE, CONCANACO, CTM, CNC, SNTE, Episcopado mexicano, Corresponsales Extranjeros, y hasta asociaciones caninas. Todas gozaban de entidad y espacio propio, de organización, ceremonial y personajes.

¡No más!

Hoy todo sucede en La Mañanera, escenario único nacional. Todo pasa de 7 a 9 en el Salón Tesorería de Palacio Nacional, ante un público controlado, preguntas dictadas por chat, periodistas simulados, reflectores sobre el personaje central y micrófonos y redes orientadas a un solo mensaje, el del presidente. Lo y los demás que allí aparecen son espectros, floreros, tramoya, personal de producción y actores de reparto.

Temas, instituciones, personajes, efemérides, anuncios, propósitos, narrativas y mensajes del resto del mundo pasaron a ser desde el dos de diciembre de 2018 escenografía del actor y guion principal.

¡Bueno, hasta las visitas de Estado! se someten al rigor de las mañaneras, donde jefes de Estado —que se prestan— son sentados en las sillitas de los guajes de relleno.

Y ayer tocó ese lamentable papel a la Cruz Roja, en las personas de su presidente, Fernando Suinaga Cárdenas, y la de Carmen Lebrija de Suinaga, presidenta de mujeres voluntarias de la Cruz Roja.

Pero no crea usted que como personajes de peso en la puesta escena. Nada de eso. Ambos, su colecta y la institución que representan fueron simples instrumentos para promover desde Palacio Nacional candidaturas y compadrazgos.

El mensaje, la narrativa y la cobertura no fueron la Cruz Roja mexicana, ni su Colecta Anual, ni su Servicio Social, ni la necesidad del apoyo ciudadano. No, para nada. La nota fue que Claudia Sheinbaum no traía ‘cash’, ¡vaya a creerle YSQ!, y que el nuevo chico en el barrio —el primo y paisano— Adán Augusto, le prestó dinero. ¡Vive Dios!

Por sobre Cruz Roja, Colecta y directivos se montó la simulación, cumplido el cometido, fueron sacados de escena sin pena y sin gloria.

Lo mismo pasa en los Estados, el presidente no va de visita, ni las autoridades locales lo reciben y homenajean —si es que son “invitadas” a su propia casa, si no es que se enteran por los medios de la presencia en ella del presidente de los Estados Mexicanos unidos en una Federación.

Cuando es necesario, hasta Palacio llega la señal de algún evento extramuros para proyectarse en la pantalla del Salón Tesorería: vacunación, entrega muestra de tanques de gas, u lo que sea.

Todo ha perdido entidad, nada sucede ya fuera de Palacio Nacional o alrededor de López Obrador si es que anda de gira.

Las inundaciones suceden, sí, pero sin vida propia; solo existen cuando de ellas se habla en videos presidenciales y mañaneras. La economía, la seguridad, la pandemia, los niños, la educación, las medicinas, los resto de los países, solo existen en la mañanera, bajo el tamiz y manejo que de ellos en ella quiera darse. Sí, ¡los otros datos!

Ojalá la Cruz Roja Mexicana relance su colecta con entidad, escenario y mensaje propios.

Ojalá el resto de la realidad imponga su ser, existencia y voz.

Nada pasa fuera de la mañanera, excepto ¡la realidad misma!


#LFMOpinion
#LoDeHoy
#Mananera
#Entidad
#CruzRoja
#Tramoya
#Escena
#Realidad




Luis Farias Mackey

Luis Farias Mackey

Ser o no ser, preguntó Hamlet. ¿Soy éste que soy?, preguntó Quetzalcóatl. ¿Vivo yo todavía?, preguntó Zaratustra. La primera es una opción binaria: sé es o no sé es. La segunda es la trama de la vida misma: ser lo que sé es. La tercera es descubrir si, siendo, efectivamente aún sé es. Vivir es un descubrimiento de lo que sé es a cada instante. Porque vivir es hurgar en el cielo y en las entrañas, en los otros -de afuera y de adentro-, del pasado y del presente, de la realidad y la fantasía, de la luz y de las sombras. Es escuchar el silencio en el ruido. Es darse y perderse para renacer y encontrarse. Sólo somos un bosquejo. Nada más paradójico: el día que podemos decir qué somos en definitiva, es que ya no somos. Nuestra vida es una obra terminada, cuando cesa. Así que soy un siendo y un haciéndome. Una búsqueda. Una pregunta al viento. Un tránsito, un puente, un ocaso que no cesa nunca de preguntarse si todavía es.

Sigueme en: