PARRESHÍA

El olvido del ser

El olvido del ser

Foto Copyright: X

Hoy resulta que coexistir es algo eminentemente tecnológico y, por lo tanto, dentro de un contexto de significados y relaciones propios de la explotación, el rendimiento y la eficacia.

Somos en el tiempo, por tanto somos en la historia, pero no una historia pre-escrita y determinada en un orden cronológico donde la libertad y la acción humanas no significan ni pueden nada contra “transformaciones” mandatadas y numeradas desde siempre.

La historia está relacionada con el ser, quien deviene es el ser específicamente humano, su existir: estamos constituidos de tiempo y en el tiempo; proyecto y potencia en tanto apertura de posibilidades solo son posibles en el tiempo. Pero el tiempo no acontece como un objeto ajeno a nosotros, no se sucede tampoco como proyecto único y unidimensional, y no es la simple ilación de eventos ni rosarios de salvadores superdotados. Lo que deviene es el ser en existencia humana, incluso la historia del universo hasta hoy es bajo una perspectiva humana. La historia bien pudiera ser el devenir de nuestro autodescubrimiento y comprensión en tanto existir en el mundo, es decir con otros inmersos en un contexto de significados y relaciones.

Si así fuese, un periodo histórico no es una etapa del “desarrollo” de la humanidad, lo que implicaría un plan inmanente, sino una etapa abierta a las posibilidades de nuestra existencia.

Una etapa histórica así concebida sería una construcción, interpretación y vivencia de lo que somos y como somos, una comprensión del ser humano en tanto una existencia en coexistencia. Quizás la historia de un entendimiento compartido.

Hoy, sin embargo, resulta que coexistir es algo eminentemente tecnológico y, por lo tanto, dentro de un contexto de significados y relaciones propios de la explotación, el rendimiento y la eficacia. El ser de nuestro tiempo está así sometido a estas condicionantes del existir, y la interpretación de lo que somos y de nuestro existir se pliegan a las exigencias de rendimiento y eficiencia, una especie de instrumentos explotables y eficientables, pero no un ser en el tiempo, al menos consciente de ello.

Pero regresemos a la historia, ¿pudiera serlo del devenir de la utilidad, rendimiento y eficacia? ¿Cuál sería aquí el ser que deviene y de quien se adjetivan estas características?, ¿dónde quedamos nosotros en tanto ser y existencia? ¿Dónde la comprensión de un entramado de significados, sentidos y relaciones, y para quién serían esas relacionan y para quién los significados? ¿Son el rendimiento, la utilidad y la eficacia ser, o son cualidades y modos de ser? Lo que nos lleva a una cuestión aún más alarmante, ¿pueden estas cualidades asumir para sí la, llamémosle, naturaleza del ser? O, peor aún, ¿no estamos abdicando de nuestro ser y cosificando e instrumentalizando en rendimiento y eficacia?

Algún día nos daremos cuenta de ello, espero no sea demasiado tarde, hoy por lo pronto somos simplemente un recurso explotable más que ha abdicado de interpelar su ser y existencia, aunque como hoja en el río devengamos en un ser que se ha olvidado de ser.

#LFMOpinion
#Parreshia
#Ser
#Tiempo
#Historia
#Devenir
#Eficiencia
#Utilidad
#Rendimiento
#Existir
#Olvido


Comentarios



Luis Farias Mackey

Luis Farias Mackey

Ser o no ser, preguntó Hamlet. ¿Soy éste que soy?, preguntó Quetzalcóatl. ¿Vivo yo todavía?, preguntó Zaratustra. La primera es una opción binaria: sé es o no sé es. La segunda es la trama de la vida misma: ser lo que sé es. La tercera es descubrir si, siendo, efectivamente aún sé es. Vivir es un descubrimiento de lo que sé es a cada instante. Porque vivir es hurgar en el cielo y en las entrañas, en los otros -de afuera y de adentro-, del pasado y del presente, de la realidad y la fantasía, de la luz y de las sombras. Es escuchar el silencio en el ruido. Es darse y perderse para renacer y encontrarse. Sólo somos un bosquejo. Nada más paradójico: el día que podemos decir qué somos en definitiva, es que ya no somos. Nuestra vida es una obra terminada, cuando cesa. Así que soy un siendo y un haciéndome. Una búsqueda. Una pregunta al viento. Un tránsito, un puente, un ocaso que no cesa nunca de preguntarse si todavía es.

Sigueme en: