La revolución del torniquete
Su mayor acto revolucionario fue brincarse un torniquete del Metro de la Ciudad de México, pero le valió más que la toma del Cuartel de La Moncada. ¡Con qué poco se encandila la chaira!
Lo demás fue hacer grilla barata en la UNAM con la cachucha de intelectual gringo de izquierda abrazado a la causa del rayito de esperanza.
Ya encarrerado el ratón, cásose con una mujer de estirpe guerrerense de izquierda que con las tómbolas del 18 llegó a secretaria de la Función Pública.
La suerte favorecía al gringo chaquetero, La Jornada lo encumbró como el nuevo Monsivais, Jesús Ramírez y Villamil lo catapultaron en las redes como Norteamérica a los pies del Mesías, los espacios noticiosos se peleaban por él, hasta un programa en la televisión oficial le dieron. No había ciclo de conferencias al que no fuera invitado y sus disparates encajaban perfectamente en la mediocridad reinante del nuevo régimen. Noroña receló de él desde el primer momento porque le robaba reflector y audiencia, ya no era el único perro ladrando en la noche a la luna.
John en su momento fue todo un RockStart de la transformación de la vida nacional, pero las grillas guerrerenses malquistaron a los sandoval con los macedonios y cayó Eréndira, la consorte; Amilcar, el cuñado, y en el cabús Ackerman, el gringo.
Un día después nadie se acordaba de él, aún se parase de cabeza en medio de las vías del Metro; sus artículos en La Jornada desaparecieron, Noroña ¡a hasta corcholata llegó!; de las conferencias y textos de John no queda rastro ni memoria, en la UNAM ni quién lo eché de menos, sus programas de entrevistas fueron ocupados por otros igual de malos, nadie percibe su ausencia.
Otro desecho a lo largo del camino sembrado de tontos útiles del delirante: Payán, González Pedrero, Porfirio, Solaline, Salinas Pliego, Ebrad, Monreal, Graco, Cárdenas, Bonilla, Sánchez Cordero, Polevnzky y un largo etcétera.
Hoy, cuando por un torniquete me acuerdo de Ackerman me vienen a la mente enfermitos del mismo mal: el Cero Votos, la Jirafa, la Julietona, Datos Protegido y esposa, y tantos elevados a la extrema locura dando lástima en las redes en busca de alguna candidatura; utilizados, exhibidos, intoxicados de poder y temerosos de quedar olvidados por el Movimiento. ¡E pur si mouve!
#LFMOpinion
#Parreshia
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#TontoUtil
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