PARRESHÍA

Alianzas

Alianzas

Foto Copyright: X

Todos apostaron sus reinos por llegar al poder, “haiga sido como haiga sido”, y así fue lo que hoy es.

Este fin de semana escuché a “Alito” (el diminutivo lo dice todo) reclamar tener “cojones” para aliarse contra de Morena diciendo, además, que estába sentado en la mesa de México (Atypical) y a ella teníamos todos que acudir.

No creo que sea un asunto de cojones solamente y su idea de México y de su ubicación solo acredita limitación y extravío.

Pero lo de Alito es una tara que nos vine de lejos, la pseudodemocracia que construimos fue para sacar al PRI del poder. No digo con esto que estuviese errado el propósito, pero sí cojo el cometido. Para prueba están los liderazgos de nuestro sistema político, partidos incluidos, hoy.

Nuestra democracia no fue para crear algo diferente, como hubiese sigue siendo nuestra gran asignatura pendiente: crear ciudadanos, fue para desplazar al PRI del poder y subsituirlo en él. El PRI moría por sí mismo, pero en lugar de esperar sentados en el porche de su casa ver pasar el cadáver de su enemigo, prefirieron pactar con él, simular una democracia y aparentar alternancia, con Ruffo de por medio, ahora que lo venden como héroe homérico, cuando fue solo una pieza de lo pactado tras el 88 y luego con Fox, quien llegado a Los Pinos jamás supo qué hacer, y así sigue. Convertimos la democracia en arreglos en lo oscurito y junto con la alternancia en fines en sí mismas, en metas y conquistas, no en forma de vida. Y hoy tenemos lo que tenemos, Alito incluido.

Las izquierdas mexicanas tras el 68 se unificaron en torno al echeverriato dejándose cooptar, López Portillo, obligado por su candidatura en solitario, cerró la pinza con la ley de amnistía y la reforma política. Todas apostaron, muchos a regañadientes, por la vía democrática. Bartlett ,con su contrarreforma y caída del sistema, las alió con el PAN, pero éste pacto en lo oscurito con Salinas y de ese acostón nació Ruffo, Colosio y Beltrones lo sacaron con fórceps. Todos apostaron sus reinos por llegar al poder, “haiga sido como haiga sido”, y así fue lo que hoy es.

El PRI del ocaso, el PAN y entonces el PRD, como hoy en sus derivados y momificaciones, jamás tuvieron un proyecto político que ofertar a la ciudadanía mexicana, se jugaron a México sobre la mesa de un burdel, porque lo suyo siempre ha sido el poder por el poder, hasta que éste dejó de poder poder.

Hoy que ya no queda nada de México ni de ellos, Alito exige una alianza contra Morena, como ayer fue contra el PRI, sin mayor argamasa que el hambre de no perder su lugar en la mesa y, a veces, en la cama.

Lamento decirles que esto ya no tiene remedio, que no hay vuelta atrás. No quedará piedra sobre piedra. Merecido lo tenemos.

Hoy será una suma opositora contra Morena, pero a esa suma de oposiciones le seguirá faltando propósito y proyecto, como a México verdaderos políticos y no mercachifles del poder.

La consistencia de una alianza no está en los cojones, pero tampoco en las cabezas, ni es cosa de "ganitas", radica en el propósito y su posibilidad; nuestra pseudodemocracia fue producto de alianzas y así nos tienen.

#LFMOpinion
#Parreshia
#Politica
#Mexico
#Alito
#Izquierdas
#PAN
#PRI
#Burdel
#Ruffo
#Democracia


Comentarios



Luis Farias Mackey

Luis Farias Mackey

Ser o no ser, preguntó Hamlet. ¿Soy éste que soy?, preguntó Quetzalcóatl. ¿Vivo yo todavía?, preguntó Zaratustra. La primera es una opción binaria: sé es o no sé es. La segunda es la trama de la vida misma: ser lo que sé es. La tercera es descubrir si, siendo, efectivamente aún sé es. Vivir es un descubrimiento de lo que sé es a cada instante. Porque vivir es hurgar en el cielo y en las entrañas, en los otros -de afuera y de adentro-, del pasado y del presente, de la realidad y la fantasía, de la luz y de las sombras. Es escuchar el silencio en el ruido. Es darse y perderse para renacer y encontrarse. Sólo somos un bosquejo. Nada más paradójico: el día que podemos decir qué somos en definitiva, es que ya no somos. Nuestra vida es una obra terminada, cuando cesa. Así que soy un siendo y un haciéndome. Una búsqueda. Una pregunta al viento. Un tránsito, un puente, un ocaso que no cesa nunca de preguntarse si todavía es.

Sigueme en: