PARRESHÍA

Claudia de piñata

Claudia de piñata

Foto Copyright: X

da clases de poder, cuando queda claro que no puede, por lo menos con Andy, Rocha y Adán.

Mas de 24 horas para sacar un mensaje cifrado y guango sobre la afrenta de Rocha Moya a su poder: “Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación”, escribió Sheinbaum, pero en los hechos lo está por más que brinque en su metate.

Luego da clases de poder, cuando queda claro que no puede, por lo menos con Andy, Rocha y Adán.

Termina diciendo que hay que defender la dignidad, futuro y esperanza del pueblo, ¿y luego? ¿Qué ha hecho en defensa del pueblo cuando Rocha y Andy le mentan la madre a Estados Unidos y de paso a ella?

Concluye con que México está por encima de cualquier nombre, grupo o interés personal. Lo cual, más allá del discurso, no se ve.

México sí es piñata de alguien: de los López, Adanes y Rochas.

Sra. Sheinbaum su respuesta es tardía, demagógica y ridícula. No dilapide a lo tarugo el poder y no se exhiba tan débil y confusa, mejor permanezca escondida y enferma.


#LFMOpinion
#Parreshia
#Pinata
#Sheinbaum
#Rocha


Comentarios



Luis Farias Mackey

Luis Farias Mackey

Ser o no ser, preguntó Hamlet. ¿Soy éste que soy?, preguntó Quetzalcóatl. ¿Vivo yo todavía?, preguntó Zaratustra. La primera es una opción binaria: sé es o no sé es. La segunda es la trama de la vida misma: ser lo que sé es. La tercera es descubrir si, siendo, efectivamente aún sé es. Vivir es un descubrimiento de lo que sé es a cada instante. Porque vivir es hurgar en el cielo y en las entrañas, en los otros -de afuera y de adentro-, del pasado y del presente, de la realidad y la fantasía, de la luz y de las sombras. Es escuchar el silencio en el ruido. Es darse y perderse para renacer y encontrarse. Sólo somos un bosquejo. Nada más paradójico: el día que podemos decir qué somos en definitiva, es que ya no somos. Nuestra vida es una obra terminada, cuando cesa. Así que soy un siendo y un haciéndome. Una búsqueda. Una pregunta al viento. Un tránsito, un puente, un ocaso que no cesa nunca de preguntarse si todavía es.

Sigueme en: