AQUELLOS TIEMPOS

Calles era católico

Calles era católico

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Documentos, reliquias históricas.

Los documentos son reliquias históricas que dan constancia de un acontecimiento o hecho, que de alguna forma podemos asumir su objetividad. Éste artículo aporta puntos muy importantes para el estudio y la mejor comprensión de lo acontecido esos años.

Sí puede llegar a sorprender, y por ello provocar que se niegue el hecho de que la diplomacia de Pio XI, aunada a la del presidente Coolidge, en concordancia tanto con la jerarquía Eclesiástica Norteamericana y en unidad con el Episcopado Mexicano, buscarán las negociaciones y acuerdos con quienes realmente podrían poner fin a la llamada persecución religiosa. Por un lado ya se establecían los planes vía la relación del Sr. Olds, del Departamento de Estado Norteamericana y el embajador D. W. Morrow en alianza con el P. Burke, representando al Episcopado Norteamericano.

Por si ese plan no lograba su fin, se buscó un plan B que implicaba el apoyo del General Obregón para que, una vez que reasumiera la presidencia, terminara con la persecución. Tarea que llevó a cabo el Obispo Molloy de Brooklyn, aprovechando la visita del General a New York.

Estos movimientos diplomáticos que se realizaron en absoluta discreción y secreto, eran las cartas fuertes de la Secretaría de Estado Vaticana, de aquí se desprende mi hipótesis de las razones de fondo de la oposición casi unánime del Episcopado mexicano del recurso de las armas y la violencia para terminar con el conflicto. Al igual que la sorpresa que ocasionó el asesinato de Obregón por parte de José de León Toral, que evidentemente desconocían que es muy probable que ya habían llegado a un acuerdo con la jerarquía correspondiente, para terminar con el conflicto una vez que asumiera el poder.

De igual manera, es muy sorprendente lo que escribe el P. Burke sobre lo que le reveló D. W. Morrow de su impresión de Calles, lo que implica la astucia y grado de sensibilidad diplomática del Embajador para ganarse la confianza de Calles y así poder lograr una mayor influencia y cumplir con el propósito del presidente Coolidge de evitar cualquier conflicto con México durante su administración.
Veamos los textos originales del archivo:


ACERCAMIENTO DEL OBISPO DE BROOKLYN CON EL GENERAL OBREGÓN.

En la misma carta que envía el Nuncio Apostólico en los Estados Unidos a el Secretario de Estado de su Santidad, el 15 de febrero de 1928 (SCAES, Messico, 1928-1929, Pos 521 P.O. Fasc.228 p.18), menciona lo siguiente:

“Me llega con fecha de 19 de enero un telegrama de su Eminencia (clasificado N.386) en relación a los tratos entre el Obispo de Brooklyn y el General Obregón. A consecuencia de las instrucciones ahí señaladas, le he escrito una respetuosa carta a Mons. Molloy, y para no lastimar susceptibilidades y buscando más que nada ponernos en comunicación y en perfecto acuerdo, ya sea con mi o con Mons. Díaz, quien de hecho reside en Brooklyn, y así evitar acciones separadas y en desacorde. Monseñor Díaz es de la opinión que Mons. Molloy podrá ser muy útil a la causa Mexicana si cultiva bien su amistad con Obregón y su Señora: por el momento Obregón es un ciudadano privado, pero no hay duda que será el próximo Presidente, si no sucede algún imprevisto. Es mejor dejar todas las puertas abiertas, especialmente ahora después del fracaso, ciertamente temporáneo, de las negociaciones del P.Burke. Lo que si es indispensable, de lo cual insistiré gentilmente, es que Mons. Molloy me mantenga informado y no haga nada que no sea conocida por mi o por Mons. Díaz, mi intermediario oficial.”

A continuación comenzamos con el reporte del encuentro entre el P. Burke y el embajador Morrow en la Havana, Cuba, enviada el mismo 17 de enero de 1928:

"Comí a las 7 con el Sr. Morrow en el Sevilla Biltmore. Comimos en su cuarto y no había nadie más presente. Durante la comida poco se dijo en relación con la situación mexicana debido al ir y venir de los meseros y en ocasiones por un mensajero.

“Cuando quitaron la mesa, el Sr. Morrow retomo la historia de su experiencia desde que me vio en Washington. Me dijo que siempre le ha sido grato haber tenido esas conversaciones conmigo. Dado que me ha informado y fortalecido sobre muchos puntos en relación a la situación religiosa en México.

“La primera carta que el Sr. Morrow recibió del Presidente Calles, después de su llegada a la Ciudad de México podría justificadamente ser tomada como un insulto. ‘Espero que no venga acompañado de un intérprete poco amigable’ le escribió Calles a Morrow.

“El Sr. Morrow me dijo que Sheffield (el predecesor de Morrow como embajador) y Calles no tenían una buena relación y no se ponían de acuerdo entre los dos, más que solamente la estrictamente necesaria entre la embajada de los Estados Unidos y el Gobierno Mexicano.

“Morrow que no sabe Español le contestó a Calles que dado que El sí tiene su propio intérprete él no llevara a ninguno. Para usar las propias palabras de Morrow, se puso en manos de Calles sin defensa.”

MÁS DATOS SOBRE LA CONVERSACIÓN ENTRE EL EMBAJADOR MORROW Y EL P. BURKE EN LA HAVANA SOBRE LA PERSONALIDAD DE CALLES.

Decíamos que el Embajador relataba su encuentro con Calles y como al no llevar intérprete se había abierto desde el principio con él. Y esto es lo que sigue:

"Como resultado, el Sr. Morrow dijo que Calles le habló con su mente plenamente abierta.
“Habló de las dificultades que tiene con miembros de su gabinete, explicó sus ideas en relación al petróleo y a la propiedad privada. En esta conversación no se habló ni una palabra, de uno al otro, sobre la situación religiosa.

“El Sr. Morrow le dijo como le había hecho un señalamiento a Calles sobre el asunto de que ejerciendo la ley sobre el petróleo como él lo intentaba, no sería lo adecuado para su propio honor ni para el de México: mientras que Calles pudiera despojar algunos Americanos de sus propiedades y sus derechos, los Americanos podrían pagarlo y aguantar, aunque injusto, podrían soportarlo y sufrir la pérdida, pero no han hecho nada equivocado. En cambio, México no puede darse el lujo de llevar a cabo ese tipo de acciones porque entonces sí estaría haciendo algo erróneo, pues dejaría asentado que decomisa las propiedades de los demás sin compensación alguna. Calles contestó que sobre este asunto nadie antes se lo había presentado de esa manera. El Sr. Morrow, cuando ha tenido la oportunidad, lo ha presionado para llegar a un acuerdo y finalmente Calles ha consentido para hacer los cambios necesario en la ley. El Sr. Morrow le dijo que ha encontrado en Calles a un hombre que mantiene sus promesas, una vez que te las da.
Luego, el Sr. Morrow continuo a decirme la clase de hombre que es Calles. Es un hombre de una fuerte y obstinada voluntad. A mi modo de ver, señaló Morrow, Calles es un fanático. Calles cree que de alguna manera es llamado a ser líder de México y del pueblo Mexicano. Calles se cree a sí mismo que ya ha demostrado eso. Calles es un radical en vías de ser un conservador. Calles tiene unas reales habilidades administrativas. Trabaja intensamente de doce a catorce horas al día. Calles cree que la Iglesia Católica ha sido y es su enemiga: que la jerarquía de México fue y está en su contra: que la jerarquía incita a la revolución y a los católicos los alienta y ayuda para que lo hagan. Calles sustenta que la jerarquía Católica y los sacerdotes siempre se han opuesto al progreso real de la población Mexicana y de la Nación. Calles está firmemente convencido de que ha ganado la batalla. Calles está más fuertemente apegado a su posición que ningún otro presidente desde Díaz.” (El punto que quiero dejar bien en claro es que el Sr. Morrow quería dejar su apreciación de Calles como un hombre fanático, obstinado y pleno de confianza en si mismo) SCAES, Messico, 1928-1929, Pos. 521 P.O. Fasc. 228 p.20

MÁS APRECIACIONES DEL EMBAJADOR MORROW SOBRE LA PERSONALIDAD DEL PRESIDENTE CALLES.

En la conversación secreta que tuvieron el P. Burke y el Embajador de los Estados Unidos en México, celebrada en la Havana, Cuba el 17 de enero de 1928, salió a la luz esta serie de opiniones sobre la personalidad y forma de ser de Calles a los ojos de Morrow.

"Calles no tiene ni la educación ni la sensibilidad histórica, señaló Morrow, para entender ni ver el valor de los principios. Únicamente lo concreto parece existir para el: los modos de vida, señaló Morrow, y no los principios de la vida. Sólo le llama la atención aquello que se encuentra en la línea de su fanatismo, lo que el considera como el bienestar para México.
“Morrow, insistió que el Gobierno de México es simplemente Calles. La Constitución es una farsa. El Congreso y el poder judicial son simplemente agentes. Calles es el único y absoluto poder.

“El Sr. Morrow dijo que no había tratado el tema de la situación religiosa a fondo con Calles. El sólo había tocado el tema (sin hacerlo oficial de la única manera que podía) acerca de los asesinatos de los sacerdotes y Morrow sintió que sus palabras tenían algún efecto. Morrow habló de su petición especial por la vida del Arzobispo Orozco. Cuando el mensaje telefónico le llego del Departamento de Estado, en Washington, diciéndole de mi visita al Departamento de Estado para protestar en contra de Calles, sobre la inhumana instrucción en contra del Arzobispo Orozco, el Sr. Morrow fue de inmediato con Calles. Sin mencionar el mensaje de su Departamento de Estado, habló con Calles acerca de su orden en contra del Arzobispo Orozco. Calles parecía obstinado y habló de Orozco como un líder de los rebeldes. Morrow le contó a Calles que el Almirante Hall, Jefe del Servicio Secreto de la Marina Británica, durante la última guerra, le contó a Morrow, de que los Alemanes tenían el derecho, acorde a las leyes militares, de dispararle a Edith Cavell, pero hubieran sido unos tontos al hacerlo. ‘Aunque pienses que tienes el derecho de dispararle al Arzobispo, Morrow le dijo a Calles, serías un tonto si lo hicieras’. Entonces Calles acordó que no mandaría matar a Orozco: pero que lo enviaría fuera del país.

“Morrow le puso mucha énfasis a la estima popular que el pueblo Mexicano le tenía al Padre Pro, fusilado por el complot contra Calles. En aquel tiempo Morrow le pidió a Will Rogers a que fuera con Calles (Will Rogers, dijo Morrow, no puede decir nada) para que le dijera que no debería de fusilar al sacerdote. Rogers lo hizo.

“Morrow ha charlado con muchos Católicos en México. Y no ha encontrado que estén de acuerdo entre sí. Morrow ha escuchado muchos relatos de la indiferencia e inmoralidad de los sacerdotes. Aaron Sáenz, un Metodista, actualmente encargado de la campaña de Obregón, ha varias veces hablado con Morrow de la podredumbre del clero Católico.”

Continuamos con estas revelaciones.


MÁS RELATOS DEL ENCUENTRO.

En el inciso anterior hablaba Morrow de la podredumbre del Clero Católico en Mexico, según algunos funcionarios mexicanos, ahora lo que sigue es su apreciación sobre el tema:

"En relación a tales cargos, he hablado con mis contactos personales y a muchos de los Obispos Mexicanos les veo: habilidades intelectuales, un elevado carácter espiritual, su fervor y valor. Los obispos y sacerdotes mexicanos, en estos momentos le están mostrando al mundo un noble ejemplo de heroísmo y auto sacrificio. Habló de los sacerdotes en lo individual (Mexicanos) con los que me he topado y han mostrado un gran carácter Cristiano. Lo más importante, le dije, era recordar que durante setenta y cinco años la Iglesia no ha tenido libertad completa en México. El Gobierno se la ha limitado y reducido a la Iglesia. La Iglesia no ha estado libre para llevar su propia vida independiente: educar y formar a los niños. Ahora el propio Gobierno que se las ha quitado, ahora la crítica por no atenderlos plenamente y con perfectos resultados.

“El Sr. Morrow ha de haber hablado mucho con Calles, porque el Sr. Morrow me comentó que Calles le dijo que la Iglesia Católica era su enemiga. El Sr. Morrow después me dijo que Calles le había dicho a Morrow que los sacerdotes Católicos podrían regresar a México si ellos (los sacerdotes Católicos) fueran individualmente con él (Calles).

“Después de esta exposición, Mr. Morrow resumió la situación y dijo que no sabe qué se puede hacer. A Calles no se le puede obligar: si ha de cambiar es porque esta convencido de hacer los cambios. Mr. Morrow, fue a México sólo por una amistad personal con Coolidge. Morrow se fue a Rapid City (lugar de descanso de Coolidge) y sugirió a otras personas que podrían ser enviadas a México. El no deseaba ir. Pero más tarde Coolidge le escribió que era él quien debía ir. El ir le hizo perder financieramente. El Presidente le dijo: ‘Haz todo lo que puedas para mantenernos alejados de una guerra con México durante mi administración. No quiero la guerra: la gente no quiere una guerra’.

" ‘Un poco lo he logrado’, decía Morrow en la legislación sobre el petróleo. Los hombres de negocios americanos petroleros no están satisfechos con lo que he hecho, pero creo que es lo mejor que se podía hacer. He logrado que se cambien las leyes agrarias. El Gobierno Mexicano ahora quiere pagar las tierras que tomó, pero no tienen el dinero para pagarlas. El tema más importante de todos es la cuestión religiosa. Deseo y puedo arreglarlo y pongo todo lo que está de mi parte para hacerlo. México es un país Católico. Y no puede nunca ser otra cosa. Los ministros protestantes pueden ir, encontrar una congregación aquí o allá, levantar alguna iglesia, pero los protestantes no son atractivos para los mexicanos. La mayoría de los funcionarios del gobierno dicen ser Católicos.” (Mr. Morrow dijo, ‘supongo que Calles es Católico, como los demás se consideran’, Morrow no sabía que Aaron Sáenz es metodista. (Ibid.p22-23)

Con el anterior documento tenemos suficiente información para comprender más claramente el plan concebido, desde el exterior, para influir en el Presidente Calles, como hemos tratado de sustentar.




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Guillermo Dellamary

Guillermo Dellamary

Dr. Guillermo Dellamary Soy un psicólogo, filósofo, con más de 30 años de experiencia y buscando ayudarte a vivir tu vida de una mejor manera.

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