PROHIBIDO PROHIBIR

La Constitución

La Constitución

Foto Copyright: lfmopinion.com

Cumplir y hacer cumplir.

El día de hoy, 5 de febrero, se celebra la promulgación de nuestra Carta Magna.

Estudiosos en la materia destacan que la Constitución Mexicana de 1917 es la primera en la historia de las naciones que incluyó, además de los derechos individuales de los ciudadanos o “garantías individuales”, los llamados derechos sociales expresados en los artículos 3, 27 y 123, referentes a demandas inobjetables de los grupos victoriosos de la Revolución Mexicana.

En las clases de civismo de mi generación de educación laica (aunque siempre coexistieron escuelas confesionales), gratuita (aunque siempre existieron escuelas privadas de paga) y obligatoria ( aunque muchos niños de comunidades marginales nunca tuvieron oportunidad de estudiar), era común escuchar al profesor subrayar que nuestra Constitución era una obra admirable en su contenido ideológico y dogmático, con notables alcances en la configuración del pacto federal, con la creación del municipio libre y la división en las tres poderes de la Unión: Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

En ella se confirma la forma de gobierno de la Nación como una República, representativa, demócrata y federal. En el 17 se avanzó en la no reelección, se eliminó el cargo de vicepresidente y se estableció un ordenamiento agrario moderno relativo a la propiedad de la tierra.

Al mismo tiempo, todos oímos justificaciones y explicaciones sobre su naturaleza humana, su mexicanidad (aunque sus raíces están en la Francia liberal y en la Constitución de los EUA) y la confirmación de su reiterada y conocida violación permanente, a partir de la conocida expresión popular de “acátese pero no se cumpla” y sus cotidianas coyunturales múltiples modificaciones, de acuerdo con los intereses de los grupos políticos dominantes.

Como se sabe, el antecedente próximo de la Constitución del 17 es la de 1857, cuando en 1916 el presidente Carranza convocó a un congreso constituyente en Querétaro y donde a pesar de ser excluidos villistas y zapatistas, el articulo 27 legalizó el reparto agrario.

La Constitución vigente ha tenido muchas, muchas reformas durante la gestión de los 20 Presidentes que han jurado defenderla. Se han contabilizado hasta 700 cambios con respecto al texto original (El Economista 10/02/17)

En comparación, la Constitución de los EUA ha sido enmendada o adicionada en 27 ocasiones a lo largo de su historia, desde 1787.

En este entorno, la pregunta que escucho hoy es: ¿para qué nos sirve una Constitución moderna y ejemplar en protección a los ciudadanos, que gobernantes y políticos han jurado cumplir y hacer cumplir más las leyes que de ella emanan, si cuando se requiere que me proteja encuentro un sistema de justicia diferenciado a favor de los poderosos, un sistema judicial incapaz de procurar justicia para todos, un legislativo prepotente que se distancia regularmente de sus electores y , en general, un ejecutivo frívolo, insolente y responsable de corruptelas como en las últimas administraciones?

Más aún, ¿porque la llamada 4T no ha cumplido en cuanto a reducir y erradicar la violencia y la inseguridad? En efecto, el año pasado (2019) fue el de mayor violencia en la historia del país.

¿Por qué a pesar del ordenamiento constitucional, la educación de calidad no se refleja aún en todo el país?

¿Por qué el derecho a la salud de calidad es todavía una utopía?

¿Por qué han aumentado los feminicidios y los crímenes de odio y el racismo?

¿Por qué no se aprehende y juzga a los corruptos actores del atraso y los conocidos latrocinios?

¿Por qué no hemos logrado construir una sociedad menos desigual, de menor insultante diferenciación con respecto a la altísima concentración del ingreso y la riqueza existentes?

¿Será porque a pesar de todo, de todos los cambios posibles y buenas intenciones, somos incapaces de cambiar nosotros mismos, acaso por la maligna semilla de la Conquista, o lo ladino del indígena?

¿Será por el capitalismo dominante, como planteó Krugman recientemente? ¿Por la cercanía e influencia de nuestro país con el Imperio del Norte?

Es tiempo de unir esfuerzos para enfrentar carencias e incapacidades. La mayúscula distancia entre chairos y fifis, entre liberales y conservadores, ahondada todos los días por ambos bandos, desde las mañaneras hasta el día siguiente en los noticieros tradicionales que exudan espuma de rabia, no conducirá sino a un país más dividido, con mayor incapacidad para resolver los gravísimos problemas nacionales. Como escribió Lorenzo Meyer: “ni Hércules podría”.

La mitad de la población económicamente activa en México trabaja en el sector informal, se calcula que al menos medio millón de personas está vinculada al crimen organizado, alrededor de 50% de la población vive en la pobreza y un 20% en pobreza extrema.

Todos sabemos que en esta administración está en juego más que el presente. Se trata de elegir entre continuar con lo mismo: corrupción, violencia, pobreza, reverencias a Trump, mínimo o nulo crecimiento… o intentar unidos resolver nuestras diferencias. Hasta vender el avión se vale… total: es sólo un distractor.

Lo verdaderamente importante es conocer la Constitución, cumplirla y hacerla cumplir. Recordar que nació de una Revolución con un millón de muertos; y que su primer centenario se celebró en 2017 con la construcción e inauguración con bombo y platillo de la llamada Estela de Luz… que para terminar asimismo con ambivalencias muy mexicanas es conocida popularmente como la estela de la corrupción.


#LFMOpinion
#ProhibidoProhibir
#Constitucion
#Cumplir
#Obedecer
#Corrupcion
#Reformas
#Derechos

Arturo Martinez Caceres

Arturo Martinez Caceres

Sigueme en: