PARRESHÍA

Camiseta guinda en el INE

Camiseta guinda en el INE

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Su relación conyugal es un proyecto político y es guinda.

El gobierno de sí mismo, el conócete y cuida de ti, son el primer ingrediente del gobierno de los demás. Algo hoy muy difícil porque todo mundo pretende ser algo distinto a sí, no más de sí. Las redes son una invitación a ello porque en ellas podemos ser lo que queramos y cómo queramos vendernos.

Por supuesto hay fracasos espectaculares como La Jirafa, El Cero Votos y Sheinbaum que no logran ser lo que pretenden vender y terminan siendo peor de lo que sin tanto descalabro serían.

Clara Humphrey era una buena abogada electoral con carrera en el Tribunal Electoral, supo hacer de la agenda de género un apostolado de la cuota electoral y la historia nos dirá si valió la pena torturar las libertades democráticas y ciudadanas por la imposición de la ameritocracia de un feminismo hambriento de poder.

Hoy pretende desplegar frente a sí nuevamente su cruzada feminista, ya no por la mujer, sino para ocultarse tras de ello por los desfiguros de su marido, Santiago Nieto, exmagistrado y exfiscal electoral, haciendo abiertamente campaña adelantada en Querétaro, igual que Laura Ballesteros de Movimiento Ciudadano (MC), aunque MC impugne las de Morena ante el INE. Pero, en fin, Nieto hace campaña adelantada disfrazada de defensa de Morena. Vergonzoso para dos abogados (Humphrey y Nieto) conocedores de la materia y supuestamente serios, al menos en sus versiones en redes.

Llámenle como le llamen, argumenten calendarios, se paren de cabeza o tengan que poner sus caras desvergonzadas, hay algo en las campañas adelantadas que no pueden tapar por más marometas argumentativas y desfiguros que hagan: hay una violación a la equidad en las condiciones de la contienda, algo mucho más grave que violar calendarios que ni el INE respeta, porque es una burla al electorado que abiertamente engañan. No se pueden llamar democráticos quienes empiezan la carrera cuando el estadio está cerrado, las luces apagadas y los árbitros -excepto Humphrey- están dormidos. No es parejo, no es leal, no es honorable, rompe los equilibrios de la contienda y la igualdad ante la ley.

A Humphrey le ofende la injusticia política de género, pero no la injusticia política de su marido, y hablo de ambos en plural, porque ellos decidieron jugar a la política en redes como pareja, tipo Martita y Fox, pero en una versión aún más chafa.

Clara Humphrey no puede obviar el hecho notorio -en la acepción jurídica del vocablo- que tiene en casa, duerme en la misma cama y se le lavan diariamente los chalecos y camisas guindas de su campaña. Cuando lo despide de beso por la mañana lo hace para que le vaya bien en campaña, cuando le besa de regreso lo recibe con todo y confeti y serpentinas de campaña, en el interín trabaja en el INE para organizar una elección libre, independiente e ¡imparcial!

¿Con qué cara puede aparecer en el INE cuándo su marido viola la ley en tiempo real y compromete su objetividad, imparcialidad, transparencia y legalidad en el cargo público que protestó cumplir bajo la Constitución?

Los dos violan la ley, él en campaña adelantada, ella haciendo como si la virgen le hablara: una Penélope electorera que lo que teje de día en el INE, lo desteje de noche en casa.

La violación, repito no es a un calendario solamente, es a la equidad en la contienda y a la igualdad ante de ley con que deben arrancar los candidatos. Nieto abiertamente habla en sus redes de sacar al PAN del Gobierno de la Casa de la Corregidora; bien no podrá pedir expresamente el voto, pero es obvio que todo lo hace para ello. Y, más aún, para el momento en que pueda hacerlo ya llevará varios meses adelantado en campaña y abuso.

Lo que hasta hoy ha gastado y gaste, de lo que su señora debe tener una idea bastante informada, no le será computado ni fiscalizado por el INE, otra gran inequidad y falsedad, de las que Humphrey no es ajena, al menos no como autoridad en la materia.

Ambos son unos cara dura desvergonzados e incongruentes. No hay prohibición expresa para que la esposa de un candidato -porque eso es Nieto para todos los efectos humanamente posibles- sea funcionaria electoral, pero los principios constitucionales de objetividad, independencia, imparcialidad y legalidad exigirían de ella excusarse y abandonar el cargo, habida cuenta que -otro hecho notorio- su relación conyugal es un proyecto político y es guinda. ¿Alguien lo duda?

Finalmente, no es a las oposiciones a quienes ofenden y burlan, es al electorado al que dicen respetar y proteger. Uno como jugador, la otra como árbitro.

¿Tendrá la señora Humphrey autoridad para alegar independencia, objetividad e imparcialidad en su desempeño en el INE? Lo dudo. ¿La consistencia jurídica y honorabilidad personal de Nieto se sostiene con el bulo de coordinar la defensa de la Transformación cuando de guinda viste y su discurso es exclusivamente en contra el gobierno de Querétaro?

¿Es que no tienen vergüenza, no conocen la honorabilidad ni el decoro? Ni son ni parecen.

¿Permitirán los queretanos semejante desfachatez e ignominia? ¿No es al menos igual de chapucera Humphrey que la Taddey? ¿O es peor, porque la otra nunca se dio baños de pureza?

¿Hasta cuándo los mexicanos vamos a permitir que nos quieran seguir viendo la cara de pendejos?



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Luis Farias Mackey

Luis Farias Mackey

Ser o no ser, preguntó Hamlet. ¿Soy éste que soy?, preguntó Quetzalcóatl. ¿Vivo yo todavía?, preguntó Zaratustra. La primera es una opción binaria: sé es o no sé es. La segunda es la trama de la vida misma: ser lo que sé es. La tercera es descubrir si, siendo, efectivamente aún sé es. Vivir es un descubrimiento de lo que sé es a cada instante. Porque vivir es hurgar en el cielo y en las entrañas, en los otros -de afuera y de adentro-, del pasado y del presente, de la realidad y la fantasía, de la luz y de las sombras. Es escuchar el silencio en el ruido. Es darse y perderse para renacer y encontrarse. Sólo somos un bosquejo. Nada más paradójico: el día que podemos decir qué somos en definitiva, es que ya no somos. Nuestra vida es una obra terminada, cuando cesa. Así que soy un siendo y un haciéndome. Una búsqueda. Una pregunta al viento. Un tránsito, un puente, un ocaso que no cesa nunca de preguntarse si todavía es.

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